Un programa de lectura y conversación que convierte las plazas del barrio en extensiones abiertas de la biblioteca.

Durante los meses de primavera, la biblioteca traslada una selección de libros, revistas y juegos narrativos a diferentes plazas del barrio. Cada encuentro combina lectura libre, recomendaciones del personal bibliotecario y una actividad participativa diseñada con las asociaciones vecinales.

Una biblioteca sin paredes

La iniciativa nació para acercarse a personas que no utilizaban habitualmente el servicio. La presencia continuada en el espacio público ha permitido crear nuevos vínculos, recoger propuestas y dar a conocer recursos que muchas familias no sabían que tenían cerca.

Cuando la biblioteca ocupa la plaza, la conversación también pasa a formar parte de la colección.

El proyecto se documenta después de cada sesión para adaptar horarios, fondos y dinámicas a las necesidades reales del vecindario.